Mezquita de la Meca, Hajj #Ramadan2013

miércoles, 1 de agosto de 2012

Pensamiento Lateral: Adrián Paenza _parte X



8. El acertijo de Einstein

Einstein escribió este acertijo en el siglo pasado y dijo que el 98% de la población mundial no lo podría resolver. No creo que sea difícil. Es cuestión de tener paciencia e interés en llegar a la respuesta. Aquí va.
Se tienen cinco casas de cinco colores diferentes. En cada una de las casas vive una persona con una nacionalidad distinta. Cada uno de los dueños bebe un determinado tipo de bebida, fuma una determinada marca de cigarrillos y tiene una determinada mascota. Ningún dueño tiene ni la misma mascota. ni fuma la misma marca de cigarrillos ni bebe la misma bebida.

La pregunta es: ¿quién es el dueño del pececito?

Claves:
El británico vive en la casa roja.
El sueco tiene un perro como mascota.
El danés toma te.
La casa verde esta a la izquierda de la casa blanca.
El dueño de la casa verde toma café.
La persona que fuma Pall-Mall tiene un pájaro.
El dueño de la casa amarilla fuma Dunhill.
El que vive en la casa del centro toma leche.
El noruego vive en la primera casa.
La persona que fuma Blends vive junto a la que tiene un gato.
La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma Dunhill.
El que fuma Bluemasters bebe cerveza.
El alemán fuma Prince.
El noruego vive junto a la casa azul.
El que fuma Blends tiene un vecino que toma agua.

SOLUCIÓN:

Receta Musulmana: Piernas de Moroco



 Ingredientes
2 patas y muslos de pollo (con piel)
3 cucharadas de miel de abeja –si consigue la de tomillo-
1 a 2 dos gotas de esencia de rosas para perfumar la miel
1 limón
1 taza de cerveza (puede reemplazarse por anís si es más audaz)
1 cucharada de manteca
½ cebolla –si es la colorada mejor- picada muy fina.
2 cucharadas de piñones
2 cucharadas de pasa de uva rubias –remojadas-
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de pimienta de cayena
¼ cucharadita de azafrán en polvo –si son los pistilos mejor-
sal a gusto 

Guarnición
1 taza de cuscús
¼ taza de quinotos en almíbar picados
¼ taza de damascos secos –hidratados y picados-
1 cucharada de dátiles confitados –finamente picados-
½ cebolla picada finamente y rehogada
1 cucharada de cebollines o cebolla de verdeo –finamente picada-
sal y pimienta a gusto
vinagre de cidra –si es necesario para balancear los dulces-
Otra guarnición será un chutney de manzanas.

Preparación
Dorar en una sartén las patas de pollo con un poco de manteca, hasta que tomen color.
Agregar la cebolla, cuando estén casi transparentes incorporar la miel y el jugo de un limón, también clavo de olor, canela, azafrán, y pimienta, conjuntamente con el casco –cáscara- del limón.
Revolver un poco y agregar la cerveza –o anís-, luego las pasas y piñones.
Cocinar todo hasta que la salsa se ponga espesa (glasé), corregir con sal y pimienta si hiciera falta.
Cocinar el cuscus con caldo de ave, y agregar los demás ingredientes.
Emplatar colocando una pierna de pollo, con un poco de chutney de manzanas a un costado, y en el otro un poco de cuscús (si no se atreve con el cuscús, puede reemplazarlo simplemente por arroz blanco con un poco de ciboulette picada).
Este plato es especial para comer con las manos, corta el pollo en cuadraditos antes de cocinarlo. En el mantel espolvorea pétalos de rosas, y para lavarse las manos pon un cuenco con agua y esencia de rosas.

Rodolfo Walsh en Palestina II - Rodolfo Walsh en Palestine II


Parte 2 del fragmento del libro "La Revolución Palestina"
Trabajo publicado en el diario "Noticias", en junio de 1974.

EL TERROR SIONISTA Y EL ÉXODO PALESTINO. LA MASACRE DE DEIR YASSIN SENTÓ UN MODELO DE ESCARMIENTO

"Durante tres días, del 11 al 13 de diciembre, atacamos en Haifa y en Jaffa, en Tireb y Yazur. Atacamos y volvimos a atacar en Jerusalén… Las bajas enemigas en muertos y enemigos fueron muy altas".
De este modo describe Menajem Begin, el jefe del Irgun, el comienzo de la guerra que durante siete meses sacudió a Palestina en 1947-48.
El objetivo de esos ataques no eran ya los ingleses. El 29 de noviembre las Naciones Unidas habían votado la partición de Palestina y Gran Bretaña anunció el 14 de mayo de 1948 que retiraba sus últimas tropas.
El blanco de la ofensiva en que participaron la Haganah, el Irgun y la Banda Stern era la población Palestina, desarmada y desorganizada.
En septiembre de 1946 la Haganah había caracterizado al Irgun y la Banda Stern como "organizaciones que se ganan la vida mediante el gangsterismo, el contrabando, el tráfico de drogas en gran escala, el robo a mano armada, el mercado negro".
Esta suma de dicterios expresaba en realidad diferencias políticas y de método. Mientras la Haganah, brazo armado de la Agencia Judía, se definía como "socialista" y buscaba una imagen de respetabilidad, el Irgun evolucionaba hacia las posiciones fascistas que hoy sostiene el partido Herut, encabezado por el mismo Begin y la Banda Stern era un grupo de desesperados de ultraderecha.

A pesar de las acciones espectaculares del Irgun, Haganah fue siempre la organización de mayor peso y de ella surgieron los líderes, hasta hoy, del Estado de Israel.
Como jefe militar aparecía Moshe Sneh. La cabeza real era Ben Gurion –luego primer ministro– y entre sus dirigentes figuraban Moshe Dayan, hasta hace poco ministro de Defensa, y el actual primer ministro Itshak Rabin.
Un comité anglonorteamericano de investigación sobre la violencia en Palestina describió en 1946 los efectivos de la Haganah: una fuerza territorial de reserva de 40.000 colonos, un ejército de campaña de 16.000, y una fuerza de choque, el Palmach, que oscilaba entre 2.000 y 6.000.

El Irgun tenia de 3.000 a 5.000 combatientes; la Banda Stern alrededor de 300.
Separadas por ácidas disputas, estas tres fuerzas confluyeron rápidamente ante el anuncio de la retirada inglesa, aceptaron la hegemonía de la Haganah y pusieron en práctica el llamado Plan D, que consistía en aterrorizar a la población árabe en el período de vacío político comprendido desde el voto de la UN y la retirada inglesa y limpiar de árabes el Estado Judío y ocupar todo el territorio posible del Estado Árabe previsto por el Plan de Partición.

martes, 31 de julio de 2012

Islam: La leyenda del astrólogo árabe - Islam: La Légende de l'astrologue arabe


En tiempos de la antigüedad, hace cientos de años, vivió un rey moro, el llamado Aben Habuz, que tomó asiento en el trono de Granada. 
Llevó en sus días de juventud una existencia plena de aventuras y conquistas, y cuando se vio menoscabado de salud y en decadencia, no deseaba otra cosa sino vivir en paz con el mundo, para acariciar plácidamente los laureles que obtuvo en sus días de gloria y gozar así de las posesiones que supo conquistar a sus vecinos. 
Ocurrió, empero, que a tan débil y apacible anciano le salieron rivales jóvenes, príncipes vigorosos que ansiaban la guerra y la gloria, los cuales le pidieron cuentas sobre los saqueos y pillajes con que había sometido y castigado a sus padres. Se manifestaban en rebelión contra Aben Habuz, así, e intentaban invadir su capital y ciertas y prósperas comarcas del territorio de su reino, a las que el soberano trató antaño con mano férrea, cuando era joven y poderoso.

El caso fue que Aben Habuz tenía, en su vejez, enemigos por doquiera, en todas las lindes de su reino, y que esos enemigos eran fuertes entonces y estaban decididos a avasallarlo como fuera y sin piedad; y como Granada está rodeada de altas montañas que impiden observar los movimientos de una tropa que se acerque a la ciudad, el atribulado rey se vio obligado a sostener un incesante estado de alarma y vigilancia, no sabiendo de dónde podría llegarle el ataque que lo amenazaba. 
Fue en vano que erigiese atalayas en las alturas y que plantara centinelas en todos los accesos, con órdenes estrictas de encender hogueras de noche y de levantar durante el día humaredas apenas se aproximara al reino un grupo nutrido cualquiera, en actitud belicosa o no… Sus enemigos, también en alerta, burlaban tales precauciones y se mostraban dispuestos a cruzar el desfiladero menos conocido y más difícil de salvar, para arrasar así las tierras de Aben Habuz ante sus mismos ojos, tomarle muchos prisioneros y volver a las montañas con un botín extraordinario. ¿Hubo alguna vez alguien en situación más dramática entre todos los monarcas valetudinarios y pacíficos a la fuerza?

Aben Habuz, muy preocupado ante tales perspectivas, asaeteado de continuo por los disgustos y los sinsabores, acertó a llevar a su corte a un médico y astrólogo árabe, ya muy anciano; la barba, blanca como la nieve, le llegaba a la cintura; no se le podía calcular la edad, mas por su aspecto estaba claro que tenía muchísimos años; no obstante su ya larga existencia, había hecho a pie todo el camino desde Egipto, sin más ayuda que la de un báculo tallado en jeroglíficos. 
Tenía por nombre el de Ibrahim Ebn Abu Ayud y atesoraba gran fama, diciéndose de él que vivía desde los días del mismísimo Muhammad (BPD), hijo de Abu Ayub, el último de los fieles que siempre acompañaron al Profeta (BPD) . Ya en los días de su niñez, Ibrahim había seguido a los ejércitos de Amru que entraron en conquista en Egipto, donde se estableció para estudiar las ciencias ocultas, demonología, hechicería, y particularmente la magia, con los sacerdotes de los faraones. 
Se decía, sobre todo lo anterior, que había develado el secreto acerca de cómo prolongar la vida, con cuya virtud consiguió alargar la suya propia de tal manera que pasaba ya de los dos siglos, a pesar de que, según contaba él mismo, no había conseguido dar con aquel secreto hasta que la mucha carga de sus años le pesaba ya terriblemente, razón última de que lo único que consiguió hacer perenne en sí mismo fueran las arrugas y los blancos cabellos.
  
Hombre así de maravilloso fue recibido con la mayor solemnidad por el rey, quien, al igual que gran parte de los monarcas que alcanzaban la edad provecta, dispensaba un trato de favor muy especial a los médicos. Le ofreció aposentos en palacio, pero el médico y astrólogo prefirió habitar una cueva en la falda de la montaña que se alza soberbia sobre la ciudad de Granada, el mismo lugar donde más adelante sería erigida la Alhambra. 

Islam: Ramadán Mubarak 2012-1433 - le Ramadan Moubarak 2012-1433


 
¡Que Allah nos lo haga fácil y bendiga al Mensajero (sas)!

Ramadán Mubarak
El mes de ramadán, en el que se hizo descender por vez primera el Qur’an como guía para la humanidad y una prueba evidente de esa guía, y el criterio por el que discernir lo verdadero de lo falso.
(Corán 2:185)

El Corán enseña que lo más importante en la ‘Ibâda –en las formas islámicas de adoración– es el dikrullâh, "el Recuerdo de Allah": wa la-dikru llâhi ákbar, “el Recuerdo de Allah es lo más grande...”, y el ayuno de ramadán es una ‘Ibâda que dura sin interrupción un mes, y de ahí su intensidad, su fuerza, y el por qué los musulmanes estiman tanto este mes.

Como cada año, los musulmanes y las musulmanas del mundo nos regocijamos con la llegada de este tiempo bendito que nos recuerda nuestra verdadera condición, nuestro vacío y nuestra precariedad esenciales, ayudándonos a regresar así a la Única Realidad, que nos dice: “Deja tu comida y tu bebida por Mi causa. El ayuno es para Mí y Yo recompenso por él y la buena acción vale por diez como ella”.

Nuestro ayuno es un ayuno ponderado, medio, a la medida del ser humano. No es fácil ni difícil y puede cumplirlo cualquier individuo adulto y sano que tenga intención de complacer a Allah siguiendo Sus mandatos. Sus beneficios son inmensos, en todos los ámbitos en los que aflora nuestra misteriosa existencia. Un beneficio físico para nuestra salud, una medicina que, como hoy reconoce la ciencia, no tiene igual en la restauración de la salud de nuestros cuerpos. Un beneficio psicológico que proviene de la ruptura de hábitos y de la posibilidad de observar el universo cotidiano con otros ojos y, finalmente, el inmenso beneficio espiritual implícito en la experiencia de regreso a nuestra naturaleza primordial y a nuestra condición existencial que no son sino pura Misericordia.

El ramadán abre nuestros ojos a lo Único Real, unos ojos que, en el mejor de los casos, sabremos ya que no son nuestros, que son sólo Suyos, que sólo Él es el Que ve, que sólo Él es Quien oye, que sólo Él es. Silencio interior que surge de una sabia privación y autocontención, es una de las cualidades espirituales del ayuno.

Oigamos ese silencio, descubramos la sabiduría que hay en él, la inmensa Misericordia que existe en el cumplimiento de aquello que nos es obligatorio. PidamosLe a Él que abra a nuestros corazones a la humanidad más genuina, a la luz de Muhámmad, a quien Allah dé Su Gracia y Paz, y nos conforte con su intimidad y cercanía, y que el bendito ejemplo de su Sunna sea para todos nosotros una guía segura que nos ayude a mantener una forma de vida dulce, humana y equilibrada.

En estos tiempos convulsos, en los que las señales se solapan unas con otras y donde es difícil encontrar las huellas de la Verdad, el ayuno nos ayuda a discernir lo verdadero de lo falso, lo que verdaderamente importa de lo que no, acercándonos a lo divino que mora en nuestro interior, despertándonos a la mirada y a la vida del corazón, haciéndonos regresar casi obligadamente, sin que podamos hacer nada para evitarlo. He aquí uno de los secretos del ramadán. ¿Quién nos obliga? ¿Somos, tal vez, nosotros?

Quienes integramos el equipo editorial de Webislam deseamos a todos los musulmanes y musulmanas de la Ummah un feliz y fructífero ayuno de ramadán, lleno de bendiciones y de báraka, que sirva como pretexto para incrementar nuestras relaciones en un clima de comunicación, ádab y concordia. ¡Ramadán Mubarak!
- Fuente: Webislam 

Receta Musulmana: Pescado con tomate y tahina al horno.


 Ingredientes
1/2 kg de pescado
2 cucharadas grandes de Tahina
2 cucharadas de comino molido
2 cebollas grandes ralladas
2 tomates en trozos pequeños
1 cucharada de perejil picado
1/2 vaso de aceite
Sal, pimienta y cayena

Preparación
1- Limpiar el pescado, cortarlo y echarle sal.
2- Freir las cebollas en el aceite hasta que estén doradas; añadir el tomate y dejar a fuego lento 5 minutos.
3- Añadir perejil, comino, sal, pimienta y cayena: mover durante 10 minutos.
4- Echar la Tahina, mover y quitar del fuego, poner la mezcla en un molde.
5- Quitar la sal del pescado, lavarlo con agua y ponerlo en el molde.
6- Añadir 1/2 vaso de agua, meter en el horno hasta que absorba el agua y tenga un color dorado.
7- Servir caliente o frío.

Receta Musulmana: Kofta - Sopa de carne con albóndigas


Ingredientes
1/4 kg. carne picada
1 cebolla rallada
2 cucharadas grandes de arroz
3 huevos
4 vasos de caldo de huesos de ternera
sal
pimienta
zumo de limón
harina para las albóndigas

Preparación
1- Añadir la cebolla, la sal, la pimienta , zumo de 1/2 limón , clara de 2 huevos a la carne picada.
2- Dejar el arroz en remojo durante 1/2 hora, luego machacarlo un poco y añadirlo a la carne.
3- Poner el caldo al fuego después de aliñarlo.
4- Hacer bolitas de carne picada amasándolas con harina y echarlas en el caldo.
5- Batir yema de 2 huevos y zumo de 1 limón, y añadirlo al caldo poco a poco .
6- Servir caliente. 

Sobre Islam, Musulmanes, Medio Oriente...recomendaciones/recordatorio para colegas y escribas - À propos de l'Islam, les musulmans, Moyen-Orient ... / rappel des recommandations à des collègues et des scribes -

Sirva este artículo para colegas periodistas, locutores, comunicadores sociales, blogeros o demás ciudadanos:


Cómo escribir acerca de Oriente Medio

Un buen consejo: tener bien a mano jeques y terroristas suicidas.

Utiliza siempre palabras como “arena”, “oscuridad” o “susurros” en el título. Los subtítulos pueden incluir las palabras “Islam”, “Yihad”, “desierto”, “amanecer”, “lucha”, “petróleo”, “Oriente”, “Arabia”, “llamada”, “velo”, “Alá” o “ira”. Otras palabras útiles pueden ser “terroristas”, “fundamentalismo”, “tribal” y “eterno”. Recuerda que siempre has de referirte al pueblo árabe como la “calle árabe”.

Si has de incluir a un árabe en la portada, por favor asegúrate de que sea una mujer llevando un velo o alguien quemando una bandera israelí o americana. Bajo ninguna circunstancia deberías de poner una foto de un árabe normal y corriente en la portada de tu libro, ni siquiera dentro del mismo; alguna vez puede que menciones a algunos árabes normales, pero sólo para subrayar sus diferencias con Occidente. Cinturones suicidas, un AK-47, una mezquita, el desierto: utiliza estos.

En tu texto, trata Oriente Medio como si fuera un país en sí mismo, y refiérete a él constantemente como “Arabia” o “El mundo musulmán”. Es un lugar caluroso, polvoriento, lleno de dunas movedizas y manadas de camellos, los únicos animales lo suficientemente fuertes para resistir un clima tan hostil. No te molestes en dar ningún tipo de descripción precisa. Oriente Medio es grande, contiene nada menos que veintidós países y 300 millones de personas, todas ellas demasiado ocupadas en matarse entre sí y morirse, en guerrear y bombardearse los unos a los otros como para molestarse en leer tu libro. El continente está lleno de desiertos, bosques, junglas, estepas y muchas otras cosas, pero al lector todo esto no le interesa, así que procura que tus descripciones sean siempre misteriosas, exóticas y poco precisas. También asegúrate de que mencionas que países como Turquía, Irán, Paquistán o Afganistán no tienen nada que ver con los países árabes, pero luego puedes continuar refiriendote a ellos como si lo fueran. Porque, a pesar de que eres una persona viajada y consciente de las diferencias, al final todos se parecen entre sí y no importa.

También asegúrate de mostrar como los árabes son completamente diferentes de Occidente, y hacen cosas que ningún otro ser humano hace. No menciones música, televisión o bares; ir a la mezquita es la mejor forma de entretenimiento para los árabes, junto con la yihad, la guerra, las reuniones tribales, el dictado de fatuas, destripar cabras, cortar miembros, y mantener discusiones sobre la inferioridad de la mujer. Siempre que puedas no olvides de dar a entender que eres capaz de tomar parte en dichas acciones sin parpadear, y de describir cómo aprendes a entender esta nueva perspectiva – porque todo esto te importa.

Hay algunos temas que son tabú: escenas de la vida cotidiana, amor entre árabes (a menos que haya algún asesinato por honor de por medio), referencias a árabes divirtiéndose o a árabes que no odien a occidente, y por supuesto nunca menciones a niños que van al cole y no tienen ninguna intención de perpetrar ningún atentado suicida. Nunca jamás menciones a árabes cristianos, o árabes judios, árabes negros o árabes rubios. Todos los árabes son musulmanes, y todos los árabes tienen la piel oscura (pero no tanto).

Puedes describir a los árabes en su vida cotidiana, pero siempre debes de sonar algo alucinado de cómo pueden llevar a cabo tareas como cocinar, limpiar e incluso (aunque en rara ocasión) reír, dada su estricta tradición islámica. Asegúrate de mencionar que a pesar de tomar parte en estas actividades de la vida diaria, siempre lo hacen bajo “la mirada vigilante del mulá/padre/régimen opresor”. Por supuesto, cualquier mención a la escuela debe de ir acompañada del tópico de las “madrasas”. Aquí es cuando debes de insertar el vídeo con los niños árabes sin rostro que golpean su cabeza al suelo y recitan incomprensibles cánticos.

A lo largo del libro puedes adoptar un mal acento árabe, en conspiración con el lector, o un tono enfadado y desesperado. Deja claro que tu liberalismo es impecable, y menciona bien al principio que entiendes perfectamente porque todos los árabes odian a Occidente, y cómo simpatizas con la oprimida “calle árabe”, a pesar de su naturaleza atrasada. Si eres un hombre, convierte salvar a las preciosas mujeres veladas de su sociedad opresiva en tu misión. Si eres una mujer, trata Arabia como si fuera un hombre opresor, tradicional, pero al mismo tiempo extrañamente comprensivo y de buen corazón. “Arabia” ha de inspirar pena, ser temida o liberada. No importa el ángulo desde el que la enfoques, lo que debe de quedar claro es que sin tu intervención y tu importantísimo libro la “calle árabe” está condenada.

Tus personajes árabes pueden incluir jóvenes fundamentalistas, mujeres muy sexualizadas aunque oprimidas, y musulmanes devotos. O líderes corruptos, beduinos pobres, jeques ricos, prostitutas de harén con las que te has acostado. La meta del devoto musulmán ha de ser siempre recuperar el Islam que está en manos de los fundamentalistas, y hacer constantes referencias a que el “Islam radical es la excepción y no la norma”, de tal forma que tus lectores comprendan claramente que tú, como ellos, no eres un islamófobo.

El Árabe Moderno es un hombre gordo que roba y trabaja en la oficina de visados, negándose a dar permisos de trabajo a occidentales altamente cualificados verdaderamente preocupados por “Arabia”. Él es el enemigo del cambio, utilizando siempre su trabajo gubernamental para obstaculizar la creación por parte de bondadosos expatriados de ONGs o refugios para mujeres. O también puede ser un intelectual educado en Oxford convertido en un asesino en serie islamista vestido de Armani. Un caníbal al que le encanta el champán Cristal sin alcohol, y cuya madre es una mujer velada que dirige un harén.

Entre tus personajes no debe de faltar La Madre Histérica, que no habla nada de inglés y que se pasea por el campo de refugiados golpeándose, chillando y maldiciendo a Occidente. Sus hijos son todos jóvenes fundamentalistas, y siempre aparece en el vídeo llorando angustiada ante la posibilidad de que sus hijos se conviertan en terroristas suicidas. Debe siempre de aparecer con una mirada de impotencia, y le tiene que caer un moco de la nariz. No tiene pasado ni historia: tales digresiones arruinarían este dramático momento. Los gemidos también están bien. Nunca debe de hablar de si misma durante toda la conversación si no es para hablar de su (inefable) sufrimiento. También debe de haber una acogedora y hermosa mujer joven con velo que tiene una sonrisa tímida y a la que le preocupa su país. Estos personajes deben de revolotear en torno al personaje principal, haciendo que siempre quede bien. Tu héroe puede enseñar a los niños, bañarlos, alimentarlos; puede llevar un montón de bebés en sus brazos y ha visto a la Muerte. Tu héroe puedes ser tu (si es un reportaje), o una bella y trágica celebridad internacional/aristócrata convertida al Islam (si es ficción).

Los personajes malvados occidentales pueden incluir a la administración Bush, expatriados occidentales que abusan de mujeres, empleados del Banco Mundial, Tony Blair. Cuando hables de la explotación perpetrada por occidentales menciona a los EEUU y la palabra imperialismo en repetidas ocasiones. Echa la culpa de Occidente por la situación de Arabia. Pero, por favor, tampoco especifiques demasiado.

Evita que los personajes árabes rían, luchen por educar a sus hijos, o simplemente traten de salir adelante en circunstancias normales. Haz que tengan algo que decir sobre Europa o América. Los personajes árabes han de ser siempre misteriosos, exóticos y tradicionales – y todos deben de odiar a Occidente. Son los árabes buenos los que no están condicionados por estos sentimientos. Tampoco te molestes demasiado en explicar a tu audiencia por qué odian a Occidente, porque hacerlo sería una actitud racista contra su “Civilización Islámica”. Acepta el hecho de que serás odiado y trata de buscarle una solución, pero sólo con los árabes buenos. La banda sonora debe de incluir un poco de algarabía rápida, y la llamada a la oración debe de sonar de fondo siempre que hablan los árabes malos.

Asegúrate de impresionar a tus lectores mencionando como en Arabia no había nada antes del petróleo y como tampoco habrá nada una vez que se agote. No menciones nada relacionado con la educación o la tecnología (los teléfonos móviles arruinan toda la atmósfera de las dunas de arena rodantes). Este tipo de cosas no son relevantes cuando se habla sobre el País de los Árabes, sólo el petróleo lo es. Cada árabe vestido en su traje nacional ha de ser descrito con la frase: ”sus vestiduras largas y sueltas” o “sus vestiduras de un blanco inmaculado”. No te olvides de impresionar a tus lectores con lo deslumbrantes e inmaculadas que son esas vestiduras. Reflexiona en repetidas ocasiones en la increíble habilidad de los árabes para mantener sus largas y sueltas vestiduras deslumbrantemente blancas. Las mujeres de Arabia han de ser siempre descritas como “mujeres cubiertas de negro” y siempre en plural. Nunca “esposa”; siempre “esposas”. Cada aeropuerto debe de dejar una escena en la que un hombre árabe en vestiduras largas y sueltas de un blanco inmaculado acompañado de varias esposas cubiertas de negro.

Describe, con todo lujo de detalles, la llamada a la oración (azán, estridente, cautivadora, conservadora, embriagante) o bazares sucios y malolientes. Asimismo, el sexo es muy importante, así que no te cortes y describe detalladamente las formas que tienen los árabes de pensar en y mantener relaciones sexuales. Y cuerpos desnudos. O mejor, cadáveres desnudos. O, aún mejor, cadáveres mutilados por explosiones desnudos. Recuerda que cualquier trabajo que presentes en el que la gente aparezca sucia, miserable y cabreada será referido como “la verdadera Arabia”, y, por supuesto, tú quieres que ponga eso en la sobrecubierta.
No te sientas mal por ello, estás intentando que esta gente sea comprendida en Occidente. Los animales de tu libro, al contrario que los personajes humanos, pueden tratarse como caracteres complejos y completos. Esto no debería de resultarte difícil, al fin y al cabo los camellos son los únicos animales que existen en Oriente Medio, junto con los escarabajos y las cucarachas.

Los lectores quedarán desencantados si no mencionas los bazares de Arabia. Siempre son ruidosos y sucios. Siempre hay alguien escupiendo flemas. Pequeños y estrechos callejones, así como los bazares son clave – Arabia es la tierra del Misterio y el Exotismo (en mayúsculas). Habla de la belleza de las dunas de arena rodantes y el paisaje, que a pesar de quien lo habita sigue siendo bello.
Cuando tu personaje principal está en un desierto viviendo con los indígenas (cualquiera que sea bajito y/o sucio) está bien mencionar que Arabia ha sufrido un proceso de despoblamiento a causa de la Guerra y la Yihad (de nuevo mayúsculas).

Rodolfo Walsh en Palestina I - Rodolfo Walsh en Palestine I

Parte 1 del fragmento del libro "La Revolución Palestina"
Trabajo publicado en el diario "Noticias", en junio de 1974.

LLEGAN LOS AMERICANOS

En 1942 el centro de gravedad del sionismo se había desplazado de Gran Bretaña a los Estados Unidos. El 11 de mayo de ese año la Organización Sionista Americana publicó un manifiesto que luego fue conocido como el Programa de Baltimore. Planteaba cuatro exigencias: el fin del Mandato, el reconocimiento de Palestina como Estado soberano judío, la creación de un ejército judío, la formación de un gobierno judío.
En Jerusalén, la Agencia Judía adoptó el Programa de Baltimore como política oficial del sionismo y se desligó del Mandato. Gran Bretaña había cumplido su ciclo. Iba a librar aún acciones de retaguardia, condenadas de antemano, pero dejaría en Medio Oriente –como en la India, como en Irlanda– la semilla de un conflicto inagotable.
Los norteamericanos tomaron el relevo de los ingleses y no lo abandonaron hasta hoy.
Cuando en 1945 se desmoronó el nazismo y se abrieron las puertas de los campos de concentración –las cámaras de gas, los patéticos restos de una infinita carnicería–, un sentimiento de horror sacudió a Europa.
Los europeos tienen una singular capacidad para proyectar los propios demonios a lejanos escenarios. Muchos franceses creen que las atrocidades de Hitler son distintas de sus propios crímenes en Indochina y Argelia: ingleses que no han oído de Kenya se asustan de las persecuciones de Stalin, y algunos italianos están convencidos de que el fascismo nació en la Argentina.
De acuerdo con este esquema, el exterminio de los judíos iba a ser purgado no en el lugar donde ocurrió, sino en Medio Oriente: no por quienes lo ejecutaron o lo permitieron sino por gente que no tenía nada que ver.
El proyecto de un Estado Judío en Palestina se convirtió así en clamor mundial y los dirigentes sionistas lo explotaron serenamente. Los 225.000 sobrevivientes de los campos de concentración fueron canalizados a Palestina aumentando una población que ya al fin de la guerra ascendía al 32%.

Entretanto se preparaba la guerra. No se había disipado el humo sobre las ruinas de Berlín ni se había desenterrado el espanto total de Auschwitz cuando David Ben Gurion, futura cabeza del Estado de Israel, negociaba en Estados Unidos la compra de armamento pesado y la reorganización de la Haganah por militares norteamericanos.

NACE UNA NACIÓN

Una fulgurante campaña de terror contra los ingleses precipitó el epílogo. En febrero de 1947 Gran Bretaña anunció que, en esas condiciones, no estaba dispuesta a seguir gobernando Palestina, y devolvió a las Naciones Unidas el Mandato que le había entregado la Liga de las Naciones.
La Asamblea de la UN discutió siete meses el tema y finalmente elaboró una solución "salomónica". Palestina sería dividida en dos Estados: uno judío, otro árabe.
En ese momento había en Palestina 1.200.000 árabes y 600.000 judíos. Los palestinos poseían el 94% de la tierra y los judíos el 6%.
El Plan de Partición de las Naciones Unidas dividió el país en dos. En uno, que se convertiría en el Estado de Israel, y que abarcaba el 60% de las mejores tierras cultivables, había 500.000 judíos y 400.000 palestinos. En el 40% restante, que nunca llegó a convertirse en Estado, y que hoy forma parte de Israel, había 800.000 palestinos y 100.000 judíos.
El mapa resultante es un notable ejercicio de topología en que ambos países aparecen superpuestos, con pasadizos y corredores para comunicar regiones separadas. Lo que no dice el mapa es que la mitad de las tierras de propiedad palestina caían bajo jurisdicción israelí, y que en millares de casos la aldea árabe quedaba separada de las tierras que cultivaban sus habitantes.
El 29 de noviembre de 1947, por una mayoría de dos tercios que encabezaban los Estados Unidos y la Unión Soviética, la Asamblea de la UN aprobó el Plan de Partición y desencadenó la desgracia del pueblo palestino, el genocidio, el éxodo y la guerra.
En la votación los norteamericanos presionaron hasta el límite a los dóciles gobiernos asiáticos y latinoamericanos. Una empresa yanqui compró a la vista de todo el mundo el voto de un país africano. El secretario de Defensa norteamericano James Forrestal, que no era propenso a escandalizarse, pudo escribir: "Los métodos que se han usado en la Asamblea General para presionar y coercionar a otras naciones, bordean el escándalo".
Así nació Israel. Pero la historia no terminaba. Al día siguiente de la votación, el sionismo lanzó todo el peso del terror para despojar a los árabes del territorio que le había dejado el Plan de Partición.

Pensamiento Lateral: Adrián Paenza _parte VIII



6. Problema de Monty Hall

En un programa de televisión, el conductor hace pasar a su invitado a competir por el premio mayor: un automóvil cero kilómetro. En el estrado hay tres puertas cerradas. Detrás de dos de esas puertas, hay una foto de un chivo. En cambio, detrás de la tercera hay una reproducción del vehículo. El participante tiene que elegir una de las tres puertas. Y si elige la correcta, se queda con el automóvil.
Hasta aquí, no habría nada original. Sería un programa convencional de preguntas y acertijos de los múltiples que existen en la televisión. Pero el problema tiene un agregado. Una vez que el invitado "elige" una de las tres puertas, el conductor del programa, que sabe detrás de cuál está el premio, pretende colaborar con el participante, y para hacerlo, "abre" una de las puertas en las que él sabe que no está el automóvil.
Y después le ofrece una nueva chance para elegir. ¿Cuál es la mejor estrategia? O sea, ¿qué es lo que más le conviene al participante? ¿Quedarse con lo que había elegido antes? ¿Cambiar de puerta? ¿O es irrelevante a los efectos de incrementar la probabilidad de ganar?
En este punto, yo les sugiero que abandonen la lectura por un momento y se concentren en pensar qué harían. Y luego, sí, vuelvan para corroborar si lo que pensaron estaba bien o había algunas otras cosas para considerar.
(Ahora los imagino recién retornados.)
El problema presenta una arista anti-intuitiva. ¿Por qué? Porque la tentación es contestar lo siguiente: ¿qué importancia tiene que cambie o no cambie una vez que quedan dos puertas so lamente? Uno sabe que detrás de una de las dos está el automóvil, y en todo caso, la probabilidad de que esté detrás de una o de otra es la mitad.
Pero, ¿es verdad esto? Porque en realidad, más allá de la solución, los invito a pensar lo siguiente: ¿podemos ignorar que el problema no empezó con la segunda pregunta sino que en principio había tres puertas y la probabilidad de acertar era 1 en 3?

SOLUCIÓN:

lunes, 30 de julio de 2012

Pésimo: Atrofia en los niños de Gaza, consecuencia del bloqueo israelí - Terrible: atrophie chez les enfants de Gaza, à la suite du blocus israélien

Entrevista al célebre doctor Mads Gilbert


“Uno de cada tres niños de Gaza 
padece atrofia debido al hambre”

El ataque de Israel a Gaza durante tres semanas a finales de 2008 y principios de 2009 permitió que muchas personas conocieran la cruda realidad que padecen a diario los gazatíes. 
Fue un escenario de una película de horror que causó preocupación e indignación. Para otras personas, incluyendo al médico noruego Mads Gilbert, fue un llamamiento a actuar que llevó a trabajadores solidarios a volver a las devastadas calles de Gaza.

Gilbert conocía perfectamente este escenario. Es un veterano anestesista que ha estado trabajando en Palestina y Líbano en situaciones de emergencia. Instintivamente, en cuanto empezó el bombardeo Gilbert se puso en camino al hospital al Shifa de la ciudad de Gaza. Su experiencia que, por supuesto, compartió tanto con los médicos palestinos como con el personal del hospital a los que trataba de ayudar, se sigue considerando hoy uno de los ejemplos más duros del trabajo solidario.

A pesar de que la invasión israelí de Gaza por tierra y aire (conocida como Operación Plomo Fundido) tuvo lugar hace tres años y medio, sus secuelas se siguen notando hoy en día. Todavía no se han reconstruido las infraestructuras de Gaza ni se ha hecho a nadie responsable de los miles de muertos civiles.
Los relatos de lo que fue testigo Gilbert se han difundido ampliamente para arrojar luz sobre las trágicas consecuencias de este ataque y animar a otras personas a permanecer firmes en su trabajo solidario con los derechos de los palestinos.

Mads Gilbert habló con el colaborador de The Electronic Intifada Sami Kishawi.

Sami Kishawi: ¿Cómo se implicó ustted en el movimiento de solidaridad por los derechos palestinos?

Mads Gilbert: En 1967, cuando estalló la guerra israelo-árabe, me ofrecí como voluntario para ir a Israel. Como la mayoría de los noruegos crecí con el relato de que Israel era un pequeño país heroico y en crecimiento que era constantemente atacado por sus vecinos. Así que cuando estalló la guerra, la embajada israelí hizo un llamamiento a que los noruegos acudieran como voluntarios a trabajar en los kibbutz. Se presentó como una forma de nuevo movimiento socialista. Yo me apunté.

Aquella misma tarde se puso en contacto conmigo una amiga de mi hermana, Ebba Wergeland, que se había enterado de que estaba planeando irme como voluntario a Israel. Fui a la residencia de estudiantes en la que vivía, tomamos un té y ahí fue donde me contó la historia de Palestina, una historia que yo desconocía.

Al día siguiente volví a la embajada de Israel y retiré mi formulario de voluntario, y en vez de ello decidí hacerme miembro del Comité Noruego Palestino (NPC, por sus siglas en inglés).

SK: ¿Cómo fueron sus experiencias en sus primeras misiones médicas en Palestina y Líbano?

MG: En 1981 fui testigo desde primera fila del bombardeo israelí de Beirut occidental y de la destrucción del barrio de Fakehani en el que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tenía su cuartel general en aquel momento. Los dirigentes palestinos hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que acudiera a ayudar a los heridos. Por medio del NPC organicé el primer equipo quirúrgico de emergencia y aquel fue mi primer encuentro con la diáspora palestina.

En 1982, cuando empezó la invasión de Líbano, volvimos a mandar equipos quirúrgicos de emergencia como medida de solidaridad. Logramos entrar en el asediado Beirut occidental donde trabajamos en un hospital provisional subterráneo instalado en la Escuela de Teología Oriente Próximo. Junto con doctores y enfermeros palestinos y libaneses hicimos operaciones veinticuatro horas al día para salvar vidas, la mayoría de ellas en quirófanos provisionales situados en tres plantas subterráneas de esta escuela católica.


Creo que mi devoción y dedicación al pueblo palestino quedaron grabadas para siempre en mi corazón y en mi cabeza durante este espantoso verano de 1982.

SK: ¿Qué le llevó a Gaza durante la invasión israelí en 2008 y 2009?

MG: Durante los últimos quince años he estado trabajando en Gaza intermitentemente. Doy clases en la universidad al-Azhar y he estado trabajando en muchos proyectos con el personal sanitario y el resto del personal de los hospitales al-Quds y al-Shifa.

Cuando empezó la invasión el 27 de diciembre de 2008, acababa de volver a Noruega después de dar clases en Gaza. Estaba extremadamente preocupado porque ya conocía el daño que el brutal bloqueo a Gaza estaba causando al sector sanitario, a la alimentación, al agua y a la seguridad de población civil del a Franja.

Mi ciudad, Tromsø, está hermanada formalmente con Gaza desde 2001 e inmediatamente decidí hacer un esfuerzo y volver para ayudar al hospital, no porque ellos no puedan desenvolverse, sino en solidaridad con ellos y para ser un testigo y una voz. Cuando mi buen amigo el doctor Erik Fosse me llamó aquella misma tarde decidimos rápidamente formar un equipo médico de emergencia y viajar a Gaza.

SK: ¿Qué le llamó la atención mientras permaneció en Gaza?

MG: Lo primero y más importante, me impresionaron extraordinariamente los profesionales sanitarios palestinos que estuvieron trabajando valientemente día y noche para salvar a sus compatriotas en las condiciones más difíciles que se puedan imaginar. Los héroes fueron ellos, no nosotros. También me impresionó la estoica valentía y el inquebrantable valor de la población civil palestina en medio de la muerte y del sufrimiento durante el brutal ataque israelí.

En segundo lugar, el carácter de los ataques militares israelíes fue increíblemente brutal y desproporcionado. El ataque a las infraestructuras civiles y a la población civil de Gaza, el continuo uso de armas ilegales como las bombas de fósforo blanco, y el que probaran nuevas armas, fabricadas en Estados Unidos, y extremadamente destructivas como el DIME [siglas en inglés de Explosivo de Metal Inerte Denso] y otras “bombas de pequeño diámetro”, todo ello indicaba que Israel utilizó su fuerza de forma injustificada y desproporcionada, en clara violación del derecho internacional de guerra y de las normas humanitarias.

También es importante el hecho muy especial de que este ataque cayó sobre una sociedad civil que ya se encontraba bajo un bloqueo, que ya estaba de rodillas y con una población civil muy joven (la media de edad en Gaza es de 17.6 años y el 58% de la población es menor de 18 años), incapaz de encontrar un refugio seguro, encarcelada como estaba por el bloqueo israelí. Pero lo más impresionante de todo es que no se derrumbaron. Organizaron la ayuda y no perdieron su humanidad. La dignidad y la disciplina del pueblo palestinos me emocionaron profundamente.

SK: El 3 de enero de 2009 usted envío un mensaje a sus contactos internacionales, que decía: “Han bombardeado el mercado central de verduras de la ciudad de Gaza hace dos horas. Ochenta heridos, veinte muertos. Todos vienen aquí desde Shifa. ¡Hades! Estamos rodeados de muerte, sangre, amputados. Muchos niños. Mujeres embarazadas, Nunca había pasado por algo tan horrible. Ahora oímos tanques. Cuéntalo, pásalo, grítalo. Cualquier cosa. ¡Haced algo!¡Haced más! ¡Estamos viviendo en los libros de historia, todos nosotros!”. Era un mensaje muy apasionado y urgente. ¿Qué estaba ocurriendo?¿Qué estaba viendo y haciendo?

MG: Estuvimos muy ocupados aquel día. Temprano por la mañana llegaron tres oleadas de heridos. Todos nosotros estábamos bastante exhaustos.

De pronto, todos los palestinos del hospital se pusieron a escuchar la radio FM en sus móviles. Fue entonces cuando supimos que Israel estaba bombardeando el mercado de verduras de Gaza. Oímos sirenas de ambulancia y empezaron a llegar los primeros heridos. Yo estaba en la zona de recepción del desastre a nivel del suelo del hospital al-Shifa y aquello era un infierno. No paraban de llegar víctimas. Tuve que dar unos pasos hacia atrás. Me quedé de pie ante la ventana y miré hacia afuera. Vi el humo de condensación los bombarderos israelíes y oí la orquesta de sirenas. Fue entonces cuando bajé y envié el mensaje, sin hacer un borrador y sin dudarlo, como un reflejo desesperado.

Había que decirlo. Envié el mensaje a algunos trabajadores de los medios que estaban al otro lado de la frontera en Israel y a personas en Noruega. Se propagó como el fuego en una pradera seca. Fue traducido y difundido por todo el mundo. Creo que la razón de ello fue que era un mensaje apasionado y auténtico, quizá más intenso que lo que relataban los medios. Esto no puede seguir, dije. Y sin embargo siguió todavía dos semanas más.

El texto de este mensaje se volvió gráfico en Noruega y fue traducido y difundido por todo el mundo. En cierto modo conectó a la gente con la realidad de Gaza.

SK: Todos conocemos las historias de desesperación, pero ¿vivió usted algún momento esperanzador o que levantara el ánimo durante su misión médica en al-Shifa?

MG: Cada día y a cada momento había momentos que daban ánimos. Incluso en situaciones desesperadas, el personal del hospital estuvo trabajando día y noche. Teníamos poca comida. Teníamos un flujo interminable de las heridas más espantosas y prácticamente todo el personal del hospital (los médicos, enfermeros, las personas que trabajan en las ambulancias y los voluntarios) se encontraban con familiares y amigos heridos. Sin embargo, nunca se vinieron abajo ni abandonaron.

Por supuesto, lloramos. Todos estábamos tristes e indignados. Pero había un fuerte sentimiento de estar en al-Shifa por una causa más grande, demostrar que el poder y la opresión militares, el racismo y la ocupación no van a ganar al final. Los palestinos de Gaza me mostraron una vez más las cualidades y la humanidad verdaderas.

Todas las ventanas de la pared este del bloque de quirófanos estaban hechas añicos. Entraba un aire helado. Los generadores estaban rotos y había constantes cortes de electricidad. Carecíamos de camillas y de mesas de operaciones. Tuvimos que operar en el suelo. Era una situación tensa, pero los palestinos permanecieron tranquilos. Utilizamos el humor como una forma de medicina. Había café árabe todo el tiempo y algo de comida. Al final de las dos primeras semanas acabamos recibiendo raciones de comida de la Organización Mundial de Alimentos. A pesar de todo, nadie abandonó.

SK: ¿Se puede decir algo más acerca del hecho de que Israel no haya asumido su responsabilidad por la muerte de muchas personas inocentes?

MG: Cuesta entender que se haya justificado a Israel sin ser llevado siquiera ante un tribunal o sin enfrentarse al mismo tipo de investigación a la que se habrían enfrentado cualquier otro Estado o entidad gubernamental en una situación similar.

Dada la responsabilidad moral del gobierno israelí y de su ejército, si se juzgara a Israel según la escala con la que se juzga a otros Estados, yo diría que Israel se presenta hoy como un Estado fallido. Emprendió una guerra contra una población civil ocupada y básicamente desarmada, en fuerte contraste con algunas de las normas más elementales y humanitarismo y de las leyes de guerra. E Israel sigue sin permitir, no digamos ya organizar, exámenes o investigaciones legales independientes de los crímenes de guerra perpetrados por sus políticos, sus comandantes militares y sus soldados.

También afirmaría que la comunidad internacional está fallando estrepitosamente al no aplicar a Israel las mismas normas estrictas que aplica a otros países. Es un increíble doble rasero que permite a Israel quedar impune ataque tras ataque, guerra tras guerra.